En estas fechas podemos ver una exposición de fotografías en el Círculo de Bellas Artes de Madrid titulada “Como si fuera la última vez”. Sus autores son el cineasta alemán Wim Wenders y su esposa Donata, y recoge fotografías tomadas fundamentalmente en rodajes, durante los últimos quince años.
Donata de Omara Portuondo ha colaborado en varios largometrajes junto con Wim Wenders, siendo la primera experiencia “Más allá de las nubes”, el filme rodado con Michelangelo Antonioni en 1995. Después siguieron nuevos proyectos como "Buena Vista Social Club" donde Wenders, amante de la música rinde homenaje a los músicos del mundo y a una ciudad, La Habana, de forma que se puede ver algún fotograma del filme junto a maravillosos retratos hechos por Donata o Compay Segundo.
El resto de los filmes en cuyo rodaje se hiciero fotografías de la muestra son: "El hotel del millón de dólares"; "El fin de la violencia"; "Llamando a las puertas del cielo" y "Palermo Shooting". En la exposición aparecen retratados personajes como su gran amigo San Shepard, Jessica Lange, Denis Hooper, Marcelo Mastronianni o Jeanne Moreau.
El título de la exposición surgió de una frase utilizada por el director Nicholas Ray, quien decía a sus actores que aunque fuera una toma donde sólo tuvieran que pedir fuego lo hicieran con la intensidad y la fuerza "como si fuese la última vez".
Wenders siempre ha reconocido la "influencia poderosísima" que ha ejercido la pintura realista de Edward Hopper en su concepción visual. Esta influencia es muy perceptible, por ejemplo en “El amigo americano” donde precisamente interviene NIcholas Ray. También en la exposición de fotografías que comentamos resulta patente el ascendiente del pintor nortemericano sobre la manera de mirar de Wim Wenders.
El concepto de 'brecha digital' es aplicable desde diferentes perspectivas y tiene una lectura múltiple en función de variables como la economía, la geografía, la cultura, el género y también la diferencia generacional.
Precisamente, la diferencia generacional entre los principales agentes de la comunidad educativa y el conocimiento y uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), es la que requiere esfuerzos por parte de los responsables educativos.
Los alumnos que hoy día están escolarizados en los colegios de las sociedades avanzadas son hijos de la conocida como sociedad de la información, por lo que han estado rodeados de las nuevas tecnologías prácticamente desde su nacimiento. No ocurre así con los profesores, sobre todo con los que llevan más tiempo en la docencia, que han comprobado cómo en los últimos años han tenido que adaptarse al nuevo campo de las TIC, lo que ha supuesto en la mayoría de las ocasiones una renovación de sus métodos de enseñanza.
En el caso de los maestros más jóvenes la informática es una herramienta de trabajo más usual, aunque, incluso en estos casos, sus alumnos suelen aventajarles, al acceder a las nuevas tecnologías fuera del ámbito educativo, como un instrumento más de ocio, lo que facilita su uso.
Los condicionantes para que un proyecto como Escuela 2.0 (ver entrada específica) funcione no se ciñen sólo a la distancia generacional, también aquí entran en juego otros factores, como la experiencia del centro educativo, el contexto social en el que se sitúe y la especialización de las nuevas tecnologías. Respecto a la antigüedad en el uso de la informática, los agentes educativos coinciden en que los centros TIC parten con ventaja. La cuestión clave, por tanto, sigue estando en la formación docente, que al igual que ocurre con el bilingüismo, está, ocasiones, por debajo del nivel del alumno.
La formación y actualización de los docentes deviene en factor clave. Si se aborda de manera correcta contribuirá de manera fundamental al retroceso de este tipo de brecha digital.