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miércoles, 4 de mayo de 2011

La brecha digital entre hombres y mujeres en España

La brecha digital abierta entre mujeres y hombres en España se redujo un once por ciento entre el año 2004 y el año 2009, según dos estudios presentados recientemente, elaborados por el Observatorio e-Igualdad, asociado al Instituto de la Mujer. Las usuarias siguen siendo un diez por ciento menos que los varones y España está cinco puntos por debajo de la Unión Europea en igualdad de género ante el uso de internet. El primero de los estudios aborda la inclusión digital de hombres y mujeres en España y concluye que la brecha digital entre quienes usan internet de forma regular se sitúa en un 14,8 por ciento, mientras que en el conjunto de la Unión Europea es del diez por ciento. El país donde las mujeres y los hombres hacen un uso más equiparable de internet es Finlandia, con una diferencia de 0,9 por ciento. El estudio indica que persisten hasta tres brechas en este ámbito. La primera, en el acceso: las mujeres están 9,2 puntos por debajo de los hombres. La segunda, se refiere a la intensidad de incorporación a las tecnologías de la información y revela que ellas se conectan un diez por ciento menos frecuentemente que ellos. La tercera se refiere a las limitaciones para acceder a los usos avanzados de las tecnologías, porque las usuarias con internet en el móvil son la mitad que los varones. En cuanto a los usos que hacen ambos sexos de internet, también se encuentran diferencias. El estudio destaca que mientras las mujeres se inclinan a la realización de cursos online (un 16,5% más que los hombres) la información de educación o formación (un 11,2% más) o la búsqueda de empleo (17,2%), ellos se centran en descargar software (38,9% más que las mujeres), jugar o bajar juegos (19,8% más), o a la venta de bienes y servicios (44,4% más). Otro de los factores que según el estudio explican la brecha digital es la edad, ya que cuanto mayor es el tramo analizado mayor grado de exclusión relativa de las mujeres en el acceso a internet, menor frecuencia e intensidad en el uso, mayor diferencia con los hombres en las habilidades informáticas. El segundo de los estudios elaborado por el Observatorio y concentrado en la brecha digital en relación a personas entre 10 y 24 años de edad, revela que las diferencias entre géneros se reproducen también incluso en las generaciones de 'nativos digitales' ya que, si bien hasta los 15 años el uso de las TIC es similar, a partir de los 16 ellas tienden a descolgarse progresivamente. En concreto, las mayores divergencias aparecen en las habilidades y mientras las chicas destacan en la educación y tratamiento de imagen y en programación, los chicos tienen casi un once por ciento más de dominio en las hojas de cálculo y en la instalación o gestión del software. En cuanto a los usos, se reproducen las pautas de la población general: ellos se inclinan por el ocio y ellas por la educación.

2 comentarios:

noemi dijo...

La diferenciación en utilización, entre mujeres y hombre, en mi opinión es debida a la formación que se les ofrece, aunque hablemos de una educación que respete y valore la igualdad para todos, se sigue incitando a los hombre a un mayor uso tecnológico, formándoles para ello. Uno de los estereotipos masculinos es el uso de las tecnologías, idea que ha de ir cambiando, ya que es igual de necesario para ambos. Con ello debemos potenciar el uso orientado hacia el ocio y la educación en un mismo grado, desde la infancia, intentando compensar las desigualdades actuales.

Noemi Soria

noemi dijo...

La diferenciación en utilización, entre mujeres y hombre, en mi opinión es debida a la formación que se les ofrece, aunque hablemos de una educación que respete y valore la igualdad para todos, se sigue incitando a los hombre a un mayor uso tecnológico, formándoles para ello. Uno de los estereotipos masculinos es el uso de las tecnologías, idea que ha de ir cambiando, ya que es igual de necesario para ambos. Con ello debemos potenciar el uso orientado hacia el ocio y la educación en un mismo grado, desde la infancia, intentando compensar las desigualdades actuales.

Noemi Soria