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martes, 5 de junio de 2012

La mejor inversión posible es la educación





El profesor James Heckman, premio Nobel de Economía el año 2000, recibió este galardón por sus trabajos pioneros en econometría y microeconomía. Es especialista en economía de la salud, de la educación y de la familia, y ha sentado las bases para una evaluación científica de las políticas económicas aplicadas en estos campos. Es reconocido por sus modelos, empíricos y teóricos, del desarrollo humano, y sus estudios sobre la adquisición de capacidades a lo largo del ciclo vital.

Este profesor de la Universidad de Chicago ha estudiado los programas orientados a aumentar las capacidades de los niños. El estudio que más datos ha aportado es uno que ha durado 50 años. Se creó un grupo de niños, de 3 a 5 años, de entornos desfavorecidos y se les enseñaron habilidades sociales durante dos años. Entre la gente que participó ha habido menor tasa de delincuencia en poblaciones donde es muy elevada, mayores ingresos y mayor adaptabilidad social.

En clave estrictamente económica, según el citado estudio, por cada dólar invertido en un niño, el rendimiento fue entre el 7 y el 10% anual a lo largo de la vida. Las inversiones hechas en edades tempranas no sólo son más efectivas, se refuerzan a través de un proceso dinámico; el niño que ha empezado con estas ventajas sigue adquiriendo mayores ventajas. Remediar las desigualdades en la adolescencia resulta mucho más caro y con mayor porcentaje de fracaso. En síntesis, según los resultados obtenidos por este profesor norteamericano, invertir en la infancia es la opción más rentable para los gobiernos.

Para este economista es muy importante establecer de manera adecuada las prioridades en las inversiones por parte de los gobiernos, especialmente en tiempos de crisis, de tal manera que invertir en la educación temprana es más rentable que otras medidas más convencionales como reducir el número de niños por aula.