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de las tecnologías y su relación con la cultura y la educación.



sábado, 31 de diciembre de 2016

Tecnología, economía y empleo: la renta básica universal



Estos días he leído un artículo de Belén Domínguez Cebrián, publicado en elpais.com informando sobre la denominada 'renta básica universal', una nueva forma de retribución a los ciudadanos, que de manera experimental se va a probar en Finlandia. 

Un estudio presentado a principios de 2016 por investigadores de la Universidad de Oxford, expone que el 57% del capital humano en los países de la OCDE está en riesgo de desaparecer, debido a los avances tecnológicos y la automatización y robotización en las empresas. La automatización de la fuerza laboral está avanzando significativamente en los años que llevamos del siglo XXI. 

Finlandia inicia en el mes de enero de 2017 un programa piloto con una duración de dos años, mediante el que 2.000 ciudadanos recibirán 560 euros al mes, tengan o no empleo. No se trata de una prestación social. Los expertos lo ven no como un regalo, sino como una oportunidad para animar a la población a tomar iniciativas económicas. La propuesta pretende testar alternativas frente al modelo de subsidio para cubrir las necesidades de las personas sin empleo, que según diferentes expertos es un claro indicio del agotamiento del modelo económico tradicional. La financiación, si se generaliza esta iniciativa vendrá a través de la subida de impuestos a las rentas más altas.

Además de en Finlandia, en los Países Bajos también se experimentará en 2017 esta fórmula; por el contrario, Suiza ha rechazado en referéndum el plan de renta básica generalizada para todos.

La competencia de la mano de obra frente a las máquinas es una situación que cada vez está más presente, de manera que el objetivo del pleno empleo para la población cada vez resulta más utópico, en el ámbito de un modelo económico que prima la eficiencia y las cuentas de resultados. No tener trabajo pero tener capacidad real de iniciativa para obtener recursos económicos puede ser una vía por explorar, tal como plantea el experimento propuesto en Finlandia; un país que no tiene un salario mínimo interprofesional, al igual que ocurre con los países escandinavos, si bien su PIB per cápita es de los más altos de la Unión Europea.

Sin duda, se trata de un tema para debatir en profundidad, en el que cabe poner en cuestión determinadas derivas del modelo económico occidental, que prioriza el interés de las empresas sobre las personas. Esta realidad resulta inaceptable desde un punto de vista ético.


jueves, 21 de julio de 2016

‘Integrating Video into Pre-Service and In-Service Teaching Training’




The utilization of media has proven to be a beneficial instructional method in learning environments. These tools are particularly useful for teacher training, promoting better reflection on current practices.

 The new book ‘Integrating Video into Pre-Service and In-Service Teaching Training’, edited by Pier Giuseppe Rossi (University of Macerata, Italy) and Laura Fedeli (University of Macerata, Italy), and published by IGI Global (USA), provides a comprehensive overview on the application of class video recordings to encourage self-observation of personal teaching methods and improve everyday classroom habits. Highlighting concepts relating to professionalism, didactics, and technological techniques, this book is a suggestive reference source for researchers, educators, practitioners, and students.

Our contribution to this book is in chapter 12: 'Video and Its Incorporation into Social Networking Sites for Teacher Training'.

Tentative Table of Contents

martes, 5 de julio de 2016

Ética e inteligencia artificial




Recientemente he leído diferentes artículos que hacen referencia a los avances de la inteligencia artificial, y a su cada vez mayor capacidad para tomar decisiones de manera autónoma, lo que lleva a plantearnos cuestiones de tipo moral. Este dilema ya lo formuló Stanley Kubrick en su película ‘2001, una odisea del espacio’ (1968) donde un robot de última generación llamado Hal 9000, dotado de emociones y sentimientos, trata de asesinar a toda la tripulación de la nave Discovery en la que viajan en una misión a Júpiter, para encubrir varios errores cometidos por él y que considera humillantes. Por cierto, a este planeta acaba de llegar estos días la nave Juno, después de cinco años de viaje.

La cuestión de la ética aplicada al comportamiento de los robots y máquinas con autonomía para la toma de decisiones resulta relevante. El caso más citado en las publicaciones referidas a esta cuestión plantean el siguiente dilema: Imagine que un automóvil viaja a una velocidad considerable por una carretera, se trata de un vehículo autónomo. En su interior viaja una persona y repentinamente, tres niños se abalanzan sobre la carretera por error y el coche debe elegir entre dos opciones, seguir hacia adelante y atropellar a los tres niños o dar un giro violento y salirse del trazado con su pasajero. ¿Compraría para su familia un coche que va a matar a sus tripulantes para salvar otras vidas?

En un estudio publicado en la revista Science, se ha recogido la opinión de ciudadanos norteamericanos sobre estos dilemas. La primera conclusión es que la mayoría de los encuestados quiere que los coches autónomos tengan esta moralidad utilitarista: mejor matar a un pasajero que atropellar a 10 peatones. Sin embargo, la mayoría asegura que no compraría un coche con estas características.

Los especialistas en inteligencia artificial sugieren que en un futuro ya cercano, esos coches podrán aprender de forma autónoma su propio criterio moral, ya que la inteligencia artificial estará más desarrollada para cuando lleguen los vehículos completamente autónomos, llamados de nivel 5. Los coches saldrían de fábrica igual pero cada uno evolucionaría de forma distinta sus elecciones éticas, según comportamientos que irá aprendiendo.

El equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que ha participado en el estudio ha lanzado una web en la que se puede realizar un test para poner a prueba nuestros criterios morales en diferentes escenarios complejos. ¿Matar al pasajero o a un peatón que cruzaba cuando debía? ¿Atropellar a dos ancianos o a un niño? ¿A un médico que cruza en rojo o a un ladrón que cruza en verde? Terminado el test, podrá comparar su criterio con la media de los demás encuestados.

Esta cuestión cabe ampliarla a otros muchos ámbitos como el de las armas inteligentes (sic), la vigilancia policial, la ingeniería genética, la tecnología aplicada al mundo financiero, etc. La regulación ética, el establecimiento de límites en base a unos criterios morales parece razonable y esperable una reflexión profunda sobre estas cuestiones que influirán en nuestro futuro.

martes, 12 de enero de 2016

El futuro proyectado por las tecnologías




Leo en el País digital una referencia a la figura de Nicholas Negroponte, un conocido investigador norteamericano, nacido en 1943. La reseña alude a la capacidad de prever las novedades tecnológicas por parte de este investigador, fundador junto a Jereme Wiesner, del MIT Media Lab, como parte del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts. Impulsó el proyecto One Laptop Per Child, con el que diseñó y distribuyó más de tres millones de ordenadores portátiles de bajo coste a países en vías de desarrollo, preferentemente en América Latina.

A sus 72 años Negroponte sigue investigando y proponiendo predicciones sobre cómo será el futuro tecnológico. Así, la noticia recoge la siguiente afirmación del investigador: “la mejor manera de llegar a nuestro cerebro es a través del torrente sanguíneo con nanorobots, así que podremos aprender idiomas con tan sólo tomar una pastilla”. Negroponte es un defensor incansable de la educación y la inteligencia colectiva, dos conceptos que se ven potenciados por Internet, tanto que afirma: “todos los grandes dilemas del planeta se benefician de la conectividad y la computación”.

Estas predicciones deben ser puestas en valor, ya que en los años 80, Negroponte futurizó sobre la existencia de las pantallas táctiles, los libros electrónicos y las teleconferencias. Tres propuestas que en aquellos años remitían a la ciencia ficción y que hoy están presentes en nuestras tablets o smartphones.