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sábado, 16 de febrero de 2013

Informe sobre la universidad española: ¿hacia dónde vamos?






Ayer se dio a conocer el informe ‘Propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitario español’, elaborado por una  comisión de expertos nombrada hace aproximadamente un año por el ministro de educación José Ignacio Wert. Según las conclusiones de estos expertos, la universidad española requiere una profunda reforma. Para ello aportan una serie de recomendaciones dirigidas a replantear todos los aspectos fundamentales: la gobernanza de las universidades, la selección de su profesorado, la gestión económica o la evaluación de resultados, todo ello dirigido a mejorar la eficiencia de las instituciones universitarias. El mapa universitario actual está conformado por 50 universidades públicas y 31 privadas, que integran 236 campus, y que en su conjunto atienden a un millón y medio de estudiantes.

El informe que fundamentalmente hace referencia a las universidades públicas cuestiona una serie de aspectos vinculados al carácter democrático de las mismas, pero también contradice las actuales líneas de actuación del gobierno español en esta materia, que ha recortado sensiblemente la financiación de las universidades y de los programas nacionales de investigación. Se propone alcanzar el 3% del PIB de inversión en educación superior, cuando ahora es menos del 2%. También reclaman más dinero para becas y ayudas al estudio porque el sistema actual es muy deficiente. El gobierno ha reducido un 75% su aportación al programa de movilidad europea Erasmus y ha eliminado las ayudas al Séneca (movilidad nacional).

 La calidad de las universidades españolas es, a juicio de los expertos que forman la comisión, insuficiente y plantea la ausencia de los campus españoles en los rankings de las mejores universidades internacionales. Los expertos  proponen fomentar la competitividad entre las universidades. Más financiación y en base a resultados. También recomiendan vincular entre el 20 y el 25% de los presupuestos de las universidades públicas a los resultados de investigación y docencia.

El informe plantea límites a la autonomía de las universidades, reconocida por la Constitución española. Da una gran relevancia a la figura del rector, otorgándole amplios poderes,  sería elegido cada cinco años (de entre académicos candidatos de cualquier parte del mundo) por un Consejo de la Universidad en el que entrarían a participar las comunidades autónomas, es decir la clase política. Además, habría una doble vía de acceso al profesorado: una para ser titulares y catedráticos funcionarios y otra para ser titulares y catedráticos contratados indefinidos.

Cabe pensar que las universidades no van a ver con buenos ojos que se limite su autonomía, que se merme su capacidad para gestionar con un control democrático sus políticas como ocurre ahora, o la injerencia de los gobiernos autónomos, en un marco general de desprestigio de la clase política. El Claustro pasaría a ser “órgano consultivo”. Y ámbitos como las Juntas de Facultad se propone que tengan un número reducido de miembros.

También se propone en el informe la reordenación de la oferta de títulos y la especialización. Se considera que la oferta es excesiva y hay que contenerla, dice el texto. Por eso, proponen establecer a escala nacional un número mínimo de alumnos (que puede ser flexible en función de la zona y el área de conocimiento) por debajo del cual habría que eliminar una titulación de una campus concreto y que comunidades y universidades reflexionen sobre la posible reducción de los campus, facultades, departamentos, etc. No todas las universidades pueden ser generalistas, debe propiciarse un proceso de especialización que permita la supervivencia de las mejores, según los expertos.

Aquí se abre un debate sobre cómo se debe entender un servicio público como el que ofrece la universidad española, cómo debe entenderse la excelencia universitaria, cómo debe interpretarse la eficiencia y cómo debe medirse. Recortar la representación y los órganos democráticos no parece compatible con la transparencia que los mismos expertos exigen en su informe. La eficiencia económica no siempre se compadece con la eficiencia de la sabiduría. No solo está en cuestión la supervivencia económica de las universidades, también lo está que la reflexión y la capacidad crítica se mantengan en las aulas universitarias.

Acceso al Informe de la comisión de expertos

18 comentarios:

María José dijo...

Es importante conocer el estado y la actualidad en la que se encuentran las Universidades, haciendo hincapié en todos los factores que pueden mejorar la eficiencia de las mismas. Estos factores, inevitablemente, condicionan la calidad de la educación que estas Universidades prestan a la gran cantidad de estudiantes que podemos encontrar en ellas y, cada vez más, encontramos que la mala gestión en las Universidades influye directamente en los estudiantes y en el descontento de los mismos.
La mala situación en la que se encuentran las universidades públicas en cuanto a financiación se refiere está creando un malestar general que influye tanto en la docencia como en los estudiantes, pues cada vez los recortes son mayores y estos agentes del sistema universitario, ven mermadas sus posibilidades de actuación. Del mismo modo, la eliminación de becas y ayudas al estudio o los programas de movilidad de alumnado, tal y como nos lo planteaban antes del inicio de este curso académico (http://www.clarin.com/sociedad/Gobierno-elimina-becas-estudiantes-universitarios_0_799120192.html); dificultan la formación de estudiantes con un gran potencial y escasez de recursos, y, como hemos podido apreciar, este año muchos estudiantes se han quedado sin estas preciadas ayudas.
(http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/04/19/andalucia/1366400562_165495.html)
Por otro lado, la disminución de autonomía otorgada a las universidades es algo poco aceptable y que ocasiona la resistencia de aquellos que componen esa institución. Esto hará que las universidades se resistan a estar subordinadas a otra gestión que no sea la propia.
En cuanto a la reducción de títulos, facultades y departamentos, es importante considerar la importancia de reducir en gastos; pero, por otro lado, no todos los alumnos pueden permitirse el desplazamiento a otras comunidades para estudiar, más, si tenemos en cuenta la reducción de becas y ayudas.
Me parece una muy buena entrada con una muy buena reflexión. Felicidades y gracias por la información aportada.

María José dijo...

Es importante conocer el estado y la actualidad en la que se encuentran las Universidades, haciendo hincapié en todos los factores que pueden mejorar la eficiencia de las mismas. Estos factores, inevitablemente, condicionan la calidad de la educación que estas Universidades prestan a la gran cantidad de estudiantes que podemos encontrar en ellas y, cada vez más, encontramos que la mala gestión en las Universidades influye directamente en los estudiantes y en el descontento de los mismos.
La mala situación en la que se encuentran las universidades públicas en cuanto a financiación se refiere está creando un malestar general que influye tanto en la docencia como en los estudiantes, pues cada vez los recortes son mayores y estos agentes del sistema universitario, ven mermadas sus posibilidades de actuación. Del mismo modo, la eliminación de becas y ayudas al estudio o los programas de movilidad de alumnado, tal y como nos lo planteaban antes del inicio de este curso académico (http://www.clarin.com/sociedad/Gobierno-elimina-becas-estudiantes-universitarios_0_799120192.html); dificultan la formación de estudiantes con un gran potencial y escasez de recursos, y, como hemos podido apreciar, este año muchos estudiantes se han quedado sin estas preciadas ayudas.
(http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/04/19/andalucia/1366400562_165495.html)
Por otro lado, la disminución de autonomía otorgada a las universidades es algo poco aceptable y que ocasiona la resistencia de aquellos que componen esa institución. Esto hará que las universidades se resistan a estar subordinadas a otra gestión que no sea la propia.
En cuanto a la reducción de títulos, facultades y departamentos, es importante considerar la importancia de reducir en gastos; pero, por otro lado, no todos los alumnos pueden permitirse el desplazamiento a otras comunidades para estudiar, más, si tenemos en cuenta la reducción de becas y ayudas.
Me parece una muy buena entrada con una muy buena reflexión. Felicidades y gracias por la información aportada.

María José dijo...

Es importante conocer el estado y la actualidad en la que se encuentran las Universidades, haciendo hincapié en todos los factores que pueden mejorar la eficiencia de las mismas. Estos factores, inevitablemente, condicionan la calidad de la educación que estas Universidades prestan a la gran cantidad de estudiantes que podemos encontrar en ellas y, cada vez más, encontramos que la mala gestión en las Universidades influye directamente en los estudiantes y en el descontento de los mismos.
La mala situación en la que se encuentran las universidades públicas en cuanto a financiación se refiere está creando un malestar general que influye tanto en la docencia como en los estudiantes, pues cada vez los recortes son mayores y estos agentes del sistema universitario, ven mermadas sus posibilidades de actuación. Del mismo modo, la eliminación de becas y ayudas al estudio o los programas de movilidad de alumnado, tal y como nos lo planteaban antes del inicio de este curso académico (http://www.clarin.com/sociedad/Gobierno-elimina-becas-estudiantes-universitarios_0_799120192.html); dificultan la formación de estudiantes con un gran potencial y escasez de recursos, y, como hemos podido apreciar, este año muchos estudiantes se han quedado sin estas preciadas ayudas.
(http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/04/19/andalucia/1366400562_165495.html)
Por otro lado, la disminución de autonomía otorgada a las universidades es algo poco aceptable y que ocasiona la resistencia de aquellos que componen esa institución. Esto hará que las universidades se resistan a estar subordinadas a otra gestión que no sea la propia.
En cuanto a la reducción de títulos, facultades y departamentos, es importante considerar la importancia de reducir en gastos; pero, por otro lado, no todos los alumnos pueden permitirse el desplazamiento a otras comunidades para estudiar, más, si tenemos en cuenta la reducción de becas y ayudas.
Me parece una muy buena entrada con una muy buena reflexión. Felicidades y gracias por la información aportada.

NURIA dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con los expertos en cuanto a que la universidad española necesita una reforma. En los últimos años estamos apreciando una disminución en la calidad de las universidades españolas. En el último año hemos captado una disminución de becas para ayudar a cuantos estudiantes se encuentran en nuestras universidades públicas perdiendo así talentos que no tienen el suficiente poder adquisitivo como para estudiar.
Entre las reformas que ellos proponen se encuentra la de invertir más en investigación y, yo personalmente considero que las universidades españolas deberían fomentar y proporcionar más facilidades para la investigación ya que ésta es una correcta vía para mejorar muchos de los problemas relacionados con la educación de este país.
Haciendo referencia a la reducción de plazas en las universidades, decir que estoy en parte de acuerdo ya que hay muchas universidades en las que ofertan, en determinadas carreras, demasiado número de plazas quedando la nota exigida en un nivel bajo para la importancia que posteriormente tiene el trabajo que desarrollan las personas con esas titulaciones aunque, por otro lado y atendiendo a la reducción de las becas comentado anteriormente, hay muchos estudiantes que, en los tiempos que corren, no pueden permitirse el lugar de desplazarse a otras ciudades para estudiar por no obtener plaza en la universidad de su lugar de residencia.

sheila rodríguez lópez dijo...

Con la reforma que quiere llevar a cabo Wert creo que todos hemos oído las palabras que están más de moda en él: adaptar, optimizar, integrar, racionalizar, etc. A Wert se ha propuesto, y está llevando a cabo, una nueva estrategia que según él aumentara la eficacia de las Universidades, de la Educación; la idea es facilitarnos la vida, pero la cuestión es ¿Realmente nos la facilita?
Para ser eficientes se tiene que elimar lo que no funciona, solamente hay que pensar en lo que importa y aferrarse a ello. Pero, ¿Es que por ejemplo las becas Séneca no son importantes? ¿Las ayudas de becas Erasmus no lo son? ¿Y las becas en general? Desde mi punto de vista creo que la eliminación de becas y ayudas para el estudio o los programas de movilidad de alumnado, tal y como nos lo planteaban antes del inicio de este curso académico, dificultan enormemente la formación de los estudiantes con un gran potencial y escasez de recursos, y, como hemos podido apreciar, este año muchos estudiantes se han quedado sin estas ayudas tan preciadas y que muchos merecen.
Pienso que si es importante que conozcamos la situación actual de las Universidades y el sistema educativo y gracias a este artículo podemos lograrlo en parte, aun así yo no comparto la Ley Wert, la LOMCE, la veo absurda en muchos aspectos puesto que no entiendo como pretende que la educación, la formación que se lleva a cabo en las Universidades, sea mas eficiente y eficaz disponiendo de menos recursos, de menos ayudas tanto para el profesorado como para los alumnos (becas, etc). Y en lo referente a la disminución y el límite de autonomía que tendrán las Universidades debo decir que no estoy deacuerdo ya que se va a mermar su capacidad para gestionar con un control democrático sus políticas como ocurre actualemente, o la injerencia de los gobiernos autónomos, en un marco general de desprestigio de la clase política. Y, además, el claustro pasaría a ser un órgano consultivo, algo que me parece incoherente.
Por último, haciendo referencia a lo de la reducción de títulos, departamentos e incluso facultades, decir que puedo comprender el hecho de que haya que reducir gastos aunque no todos los estudiantes disponen de un nivel económico que les permita movilizarse a otras comunidades para continuar con sus estudios o algo parecido. Además creo que ya han recortado bastante tanto en educación como en sanidad y podría empezar a recortar en otros aspectos que no afectaran tan directa y gravemente a la sociedad.

cristina peñaranda martinez dijo...

Estoy de acuerdo sobre que las Universidades españolas necesitan cambios, ya que en los tiempos que estamos hay un malestar general, tanto en los profesores como en los alumnos por los recortes. La solución no es disminuir las becas, ya que muchos estudiantes dependen de ellas para poder realizar sus estudios, porque así lo único que conseguirán es que se pierdan personas que tienen talento y solo valorar a las personas que puedan permitirse pagar esos estudios.
En cuanto a la calidad del profesorado, pienso que la nota para el acceso a las distintas carreras deberían estar mas niveladas y no permitir que gente que no quiera estudiar esas carreras, acceda a ellas sólo porque la nota es más baja. Así, personas que no están motivadas, estudien carreras que más tarde no a la hora de trabajar no intenten mejorar o involucrarse en sus clases o trabajos y se produzca una desmotivación por parte de todos.

cristina peñaranda martinez dijo...

Creo que es conveniente de que se produzca un cambio en las universidades españolas. Ahora mismo lo que se percibe es un malestar general, por tema de recortes, tanto en profesores como en alumnos.
Yo creo que la calidad de las universidades no se va mejorar si se reducen las becas, ya que se van a perder verdaderos talentos, por no poder pagar el dinero que supone estudiar una carrera universitaria.
En mi opinión, deberían nivelar las notas de acceso a la universidad y establecer una igualdad, para evitar que personas que no les guste una profesión no se metan a ella por otros temas.

Bibiana Huertas dijo...

Estoy de acuerdo con Sheila,estamos escuchando que la nueva ley de educación es solo por el bien de todos los estudiantes pero yo en mi opinión creo que esta ley solo va a beneficiar a las clases más altas, ya que va a eliminar las becas y todas las ayudas que hacen que los más desfavorecidos puedan estudiar y desarrollarse.

Bibiana Huertas dijo...

Estoy de acuerdo con Sheila,estamos escuchando que la nueva ley de educación es solo por el bien de todos los estudiantes pero yo en mi opinión creo que esta ley solo va a beneficiar a las clases más altas, ya que va a eliminar las becas y todas las ayudas que hacen que los más desfavorecidos puedan estudiar y desarrollarse.

laura cisterne matallana dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo redactado en esta noticia, ya que la ley wert es una ley que divide y clasifica a los alumnos/as. Rebaja las becas y sube las tasas encaminadas a que estudie quien posee dinero, como en los años 30. A través de esta ley, nos están diciendo que la educación es como un negocio en vez de un derecho y una obligación. Es un ley totalmente discriminatoria que no atiende a la diversidad, por lo tanto aquellos alumnos que necesiten necesidades específicas queda aislado. ¡¡ ES TOTALMENTE INJUSTO!!.
Creo que es muy importante que conozcamos cual es la situación actual de las universidades, y a través de la lectura de este artículo podemos comprender mejor, como está la situación actual respecto a la LOMCE. Para finalizar señalar, que no todo el alumnado puede permitirse el desplazarse a otras comunidades para estudiar, ya que tampoco se les pone a favor una beca considerable para poder realizar dichos desplazamientos. Creo que este artículo, hace una buena crítica.

ESTER MOTOS GUERRA dijo...

Creo que es necesario un cambio en las universidades españolas, en el sentido de que se ajusten más a la realidad profesional y social, y que la formación tenga un carácter práctico con proyección efectiva al mundo laboral. Pero con la “filosofía de la tijera” el Gobierno central pretende posicionarse en los primeros puestos a nivel mundial en cuanto a calidad educativa universitaria pero con la reducción de la financiación universitaria, con la reducción de becas (a pesar de que soliciten que debido a la situación actual los estudiantes universitarios españoles requieres prestaciones para sus estudios universitarios, reducción de titulaciones, especialización temática y a nivel de titulación de campus, y limitaciones de las competencias de los órganos de gestión universitaria se alejan más de mejor la calidad de la formación universitaria española.
En definitiva, que con esta reforma para la calidad y eficiencia (que en mi opinión esto solo se ve en el titulo) el ministro Wert pretenden una formación universitaria elitista en la que solo prevalezcan y continúen aquellos que mejor económicamente estén adaptados al contexto, ya que si reduce las prestaciones y las ayudas muchas familias españolas no podrán ofrecer a sus hijos una formación universitaria debido al desempleo y a la situación socioeconómica de España actualmente.

María Martínez López dijo...


Es evidente la necesidad de una reforma en las universidades españolas puesto que la mala gestión y organización de las mismas está afectando directamente en los alumnos. En mi caso y en mi grado, hemos sido el conejillo de indias y han probado todo lo que les ha dado la gana con nosotros. Si no funciona, lo cambian y si funciona sigue y mientras estamos nosotros aguantando. Ni los propios profesores saben que hay que hacer en cada momento con tantos cambios que el gobierno está realizando en las Universidades.
Respecto a las Becas, me parece injusto que no nos den la oportunidad de aprender en otras ciudades ya no solo los estudios que estés realizando sino también otros idiomas. Son experiencias que no deberían eliminarse. El problema es que las becas muchas veces no son equitativas y las personas que de verdad quieren estudiar no reciben beca para ello, y otros que están estudiando pero no hacen nada tienen su dinero riéndose del sistema educativo.
Eliminar alumnos, reducir facultades, departamentos y campus, ¿es de verdad la mejor manera para hacer que las universidades sean más eficaces y con más calidad? ¿Por qué no contratan a mas profesorado y más especializado para impartir las clases y así no hay clase de 130 alumnos? ¿No se supone que con el plan Bolonia las clases debían de ser de 30 alumnos? No sabemos ni nosotros que queremos ni cómo hacerlo

Manuel Antonio Hernandez Carpio dijo...

Las Universidades son centros de estudios superiores, pero en ocasiones parece que fomentan más la mediocridad que la excelencia, yo como alumno lo sé, lo he visto y lo he vivido. Muchos docentes que en ellas se encuentran utilizan su libertad de cátedra para campar a sus anchas y hacer lo que le venga en gana, quedando los discentes atónitos y encogiendo los hombros asumiendo su rol. Pero aquí surge una cuestión muy importante, ¿en qué medida casa el espíritu europeo que nos están vendiendo de educación superior para todos con las propuestas qué aquí se reflejan?, ¿ahora se dan cuenta qué no existe trabajo para tanto universitario?. La educación superior debe atender a las demandas del sector productivo, pero también a las sociales, no todos podemos optar a una formación superior, parece como si en estos tiempos de crisis donde no hay ocupación laboral para ellos, los mantengamos ocupados durante unos 6 o 7 años como mínimo estudiando un Grado de 4 años, posteriormente el consecuente máster, amén de los idiomas y demás.
Y ahora nos vienen con el títere que las universidades deben competir como las multinacionales por llevarse el trozo de pastel más grande y que además de esto la corrupta política entre en sus aulas. ¡No señores, basta ya!, es correcto que debe realizarse una revisión de la política universitaria, pero no nos vayamos a los extremos, no pongamos en tela de juicio su autonomía y sobre todo no tomemos una política privatizadora con tanto sabor yanqui.

Ana Sánchez dijo...

Las Universidades están perdiendo su esencia, y es ahí donde deberían intervenir, pero al contrario, con las nuevas leyes lo único que van a conseguir es que estudien los que puedan pagárselo,es decir, a aquellas personas que quieran formarse como profesionales en un Grado, no van a poder si no tienen dinero para pagarse la matrícula, la cuál cada año sube y sube más,y todo los recursos que necesiten para poder estudiar. La educación va a ser de unos pocos, ya que cada vez son menos las ayudas que se tienen, y así habrán personas con talento que no podrán acceder.

juanjete dijo...

Las reformas no son ni buenas ni malas en sí mismas. Hay que indagar en la naturaleza de esos cambios para saber si van a favorecer a la institución. Establecer como necesaria una reforma concreta en una institución porque esta no funcione no es un argumento válido ya que los cambios pueden ser a peor en muchas ocasiones. Si, como muchos de vosotros decís, la universidad no funciona, hay que analizar las causas de que no funcione y proponer soluciones, no aplaudir un cambio sin saber las repercusiones que ello pueda tener. Las analogías con la LOMCE son muy numerosas y está claro que la visión del ministro está basada en un modelo empresarial de competitividad. A fin de cuentas, nuestro modelo capitalista es lo que demanda y a lo que todos nosotros hemos contribuido. El tiempo hablará.

juanjete dijo...

Las reformas no son ni buenas ni malas en sí mismas. Hay que indagar en la naturaleza de esos cambios para saber si van a favorecer a la institución. Establecer como necesaria una reforma concreta en una institución porque esta no funcione no es un argumento válido ya que los cambios pueden ser a peor en muchas ocasiones. Si, como muchos de vosotros decís, la universidad no funciona, hay que analizar las causas de que no funcione y proponer soluciones, no aplaudir un cambio sin saber las repercusiones que ello pueda tener. Las analogías con la LOMCE son muy numerosas y está claro que la visión del ministro está basada en un modelo empresarial de competitividad. A fin de cuentas, nuestro modelo capitalista es lo que demanda y a lo que todos nosotros hemos contribuido. El tiempo hablará.

Lidsy Campos dijo...

Como se ha ido viendo durante este año, la reforma solo ha producido un malestar general en maestros y estudiantes. Ha servido simplemente para poner más difícil a la clase obrera el seguir estudiando, puesto que al disminuir las becas y ayudas muchas personas que podrían estar formándose han tenido que dejar de hacerlo por no disponer de los recursos necesarios para pagarse una carrera.

Vicente Juan dijo...

Apoyo que las Universidades españolas necesiten una profunda reforma debido al malestar general tanto de profesores como de alumnos por los recortes sufridos y educación mermada por la crisis de los últimos años.
No considero sensato disminuir las becas ya que la educación es un derecho universal y no debería de existir un filtro o criba por razón económica familiar.