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de las tecnologías y su relación con la cultura y la educación.



miércoles, 25 de abril de 2012

¡Craso error!




Las decisiones que está tomando el gobierno de España aplicando la desinversión en investigación científica y educación son equivocadas y están apoyadas en argumentos elementales y coyunturales.

La educación es un bien común que debe protegerse y por lo que estamos viendo se va a convertir en un bien más escaso y por tanto menos compartido. La educación cuesta dinero, evidentemente, pero no se puede colocar en la cesta de gastos prescindibles. La educación es algo imprescindible para la sociedad, aporta formación, identidad, solidaridad, ética, creatividad, emoción, reglas de convivencia, oportunidades; por tanto no puede valorarse en términos de déficit. La educación debe ser mejorable sí, más eficiente, pero no deficitaria. Los recortes propuestos y decididos por el gobierno del Partido Popular se han aplicado en base a argumentos poco sólidos porque son coyunturales (aluden al mal periodo económico) y la educación no debe planificarse de manera coyuntural.

Albert Eistein dejó escrito: "La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y los países. La única crisis amenazadora es la de no querer superarla". Es una referencia a la inteligencia como herramienta para superar las dificultades y resolver la crisis económica recortando la capacidad de iniciativa no parece muy inteligente. Desinvertir en educación pública no parece la mejor opción para salir de la actual crisis.

En los nuevos presupuestos de educación se han suprimido programas como Educa3 o Escuela 2.0; el primero dedicado a apoyar el nivel educativo de 0 a 3 años y el segundo a integrar las tecnologías de la información en las aulas. Estas líneas de actuación se han valorado como no prioritarias e ineficientes por el actual ministro de educación José Ignacio Wert. El anunciado aumento de la ratio profesor/alumnos o disminuir la oferta de modalidades de bachillerato, buscando una mayor eficiencia económica es un recurso simple y deja ver el concepto de calidad que maneja este gobierno. La enseñanza pública está vinculada al derecho a la educación de la ciudadanía y a la tarea de la supresión de las desigualdades.

Los recortes decididos en la inversión para investigación y las medidas anunciadas que afectan a las universidades suponen con toda seguridad un retroceso en campos fundamentales del conocimiento y la transferencia científica. Va a costar muchos años recuperar los niveles que ahora se van a perder.

La educación es el futuro, afirman siempre los políticos, todos los políticos, pero el futuro se gestiona desde el presente.