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domingo, 14 de octubre de 2012

Los límites del hombre




Baumgartner en el momento de saltar desde la cápsula


Hoy hemos podido ver por televisión e internet una hazaña humana de las que habíamos dejado de creer. La tecnología parece en la actualidad capaz de resolver casi cualquier situación, pero la aventura de Félix Baumgartner, un austriaco de 43 años, especialista del deporte extremo, nos ha hecho ver que la capacidad de riesgo, la convicción y el deseo de superación para batir los límites los aportan los humanos no las máquinas. 

Félix Baumgartner se ha convertido en el primer humano en romper la barrera del sonido en una caída libre desde 39.068 metros, batiendo así el récord de salto desde más altura jamás realizado. Después de más de dos horas y media de ascenso hacia la estratosfera en una cápsula presurizada colgada de un globo de helio, ha alcanzado la altura de 39.068 metros, superando por casi 3.000 metros el récord anterior que databa de 1960.Todos hemos podido ver cómo ha abierto la escotilla de la cápsula de la que se han desprendido trozos de hielo, ha salido de ella y ha saltado al vacío. Ha tardado más de nueve minutos en volver a la superficie terrestre. El proyecto totalmente privado, financiado por una marca de bebidas energéticas, se inició en 2005 y se ha desarrollado con el apoyo de un amplio equipo de ingenieros aeronáuticos, médicos, metereólogos, paracaidistas y técnicos.


El anterior récord estaba fijado en 31.333 metros de altura. El héroe de aquella hazaña, Joe Kittinger, capitán del ejército de Estados Unidos que ahora tiene 84 años, ha participado como miembro del equipo en este nuevo intento de récord. Ha estado en contacto desde la sala de control con el deportista austriaco durante toda la ascensión. El centro de operaciones estaba situado en Roswell, en el desierto de Nuevo México, en Estados Unidos.


Después de varios aplazamientos por causas meteorológicas, Baumgartner provisto con un traje espacial ha empezado a ascender hacia el cielo a las 17.30 hora de España. La excelente transmisión nos ha permitido observar los gestos tranquilos y el rostro concentrado del deportista durante la ascensión y los comentarios realizados desde la sala de control por parte de Kittinger. El globo del que colgaba la cápsula estaba hecho de un finísimo material plástico e inflado con helio.Mediante diferentes cámaras dentro y fuera de la cápsula hemos podido seguir la hazaña con unas impresionantes imágenes de la Tierra como telón de fondo. 


Cuando estaba a 39.068 metros de altura, Baumgartner ha abierto la escotilla, una vez igualada la presión exterior e interior y se ha lanzado al vacío. Medio minuto después superaba los mil kilómetros por hora en caída libre, cruzando la barrera del sonido, que en la estratosfera se puede alcanzar con unos 1.110 kilómetros hora por la menor resistencia del aire, según la misión. El austriaco ha alcanzado los 1.173 kilómetros por hora. Cuatro minutos después, en los que por unos momentos ha perdido el control al empezar a girar sobre sí mismo, ha abierto el paracaídas para descender lentamente hacia suelo. En total ha tardado 9 minutos en regresar a la Tierra.


La misión ha terminado con un éxito rotundo. El aventurero austriaco ha batido tres de los cuatro récords que se había propuesto: superar la velocidad del sonido sin ayuda mecánica; realizar el salto con paracaídas desde más altura y subir en globo al punto más alejado de la tierra. El único que no ha logrado ha sido el de protagonizar la caída libre más larga. La caída de Baumgartner antes de abrir el paracaídas ha sido de cuatro minutos y 19 segundos, por lo que no ha podido romper el récord anterior de cuatro minutos y 36 segundos que todavía mantiene Joe Kittinger.


Horas antes de afrontar el desafío Baumgartner declaró "Queremos extender los límites de la humanidad un poco más".

3 comentarios:

Maria del Pozo dijo...

Este hombre ha conseguido lo que poca gente pensaba que conseguiría pero sólo él sabía de lo que era capaz y sabía que podía conseguir su objetivo. Este hecho es una lección de superación para todos, ya que nos invita a reflexionar que nada es imposible, todo es posible mientras nosotros lo veamos así, mientras tengamos confianza en nosotros mismos. Ninguna barrera es lo suficientemente alta; con decisión y constancia podemos conseguir todo lo que nos propongamos en la vida.

Andres dijo...

Me parece una noticia muy interesante, y me complace saber que gracias a la tecnología hayamos podido conseguir acercarnos un poco más a las aventuras de este intrépido deportista.
Estoy seguro de que sin la tecnología este hombre no podría haber hecho semejante hazaña, ni haberse superado a sí mismo. Es por ello que veo un claro ejemplo, de lo que la tecnología nos ayuda como medio.
No es un fin ya que nada puede hacer ella por si sola. Pero depende del contexto en el que esté y el uso que se le de puede ayudar a la consecución de grandes cosas.
¿ Hasta dónde podríamos llegar haciendo un buen uso de la tecnología?

Andres dijo...

Me parece asombroso que este hombre se haya superado a sí mismo y haya alcanzado límites que anteriormente eran impensables.
Me complace saber que la tecnolgía ha facilitado el acceso a estos logros.
Porque al final la tecnología es eso, no es un fin, es un medio para ayudar a la consecución de lo que en un tiempo fueron utopías, para ayudar a hacer posible en un futuro lo que ahora parece sólo una quimera.